Pintura, escultura, fotografía, dibujo... La biblioteca, como lugar de cultura, ofrece un espacio para todas aquellas manifestaciones artísticas que cualquier entidad, persona o colectivo quiera dar a conocer.
Tanto en los años treinta como en los cincuenta, en que el policíaco era considerado un género menor, popular, un factor determinante para el éxito de las publicaciones fue el diseño gráfico de éstas.